Miles de personas llegadas de todos los pueblos de la comarca de La Bañeza y otras zonas próximas se concentraron en la tarde de ayer para exigir soluciones frente al abandono del que han sido objeto a la hora de defenderse de las llamas que han arrasado más de 55.000 hectáreas.
Ni la Junta ni el Gobierno dieron la talla, pero el fuego no pudo con la gente. Vecinos anónimos, agricultores, jóvenes y mayores, ganaderos, camioneros, cazadores y alcaldes lucharon codo con codo para salvar vidas, animales y pueblos enteros, demostrando que la España vaciada será la España olvidada, la España quemada, pero también la España que no se rinde.
La Junta de Castilla y León ha prorrogado hasta el martes 12 de agosto la alerta por riesgo de incendios forestales en toda la Comunidad ante la persistencia de condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas de hasta 36 ºC, humedades inferiores al 15%, fuertes rachas de viento y tormentas secas. La medida mantiene las restricciones extraordinarias para prevenir fuegos en el medio rural y forestal, e incluye la prohibición de maquinaria peligrosa y actividades agrícolas en las horas centrales del día.
Una enorme columna de humo negro visible desde kilómetros alarmó este viernes a vecinos de varias localidades de nuestra comarca. El espectacular incendio registrado en una planta de reciclaje de San Cristóbal de Entreviñas generó tal humareda que muchos creyeron que las llamas estaban mucho más cerca. El fuego, originado entre residuos de aerogeneradores, calcinó más de 16 hectáreas y movilizó a efectivos de tres parques de bomberos y a agentes medioambientales de la Junta, aunque no causó daños personales.
Castilla y León entra en alerta por riesgo extremo de incendios debido a un episodio de calor intenso que llevará los termómetros hasta los 39 °C, acompañado de viento y baja humedad. La Junta ha prohibido desde este miércoles el uso de fuego, barbacoas, pirotecnia y maquinaria que pueda provocar chispas en toda la comunidad como parte de un paquete de medidas preventivas para evitar nuevos focos
La rápida intervención de los vecinos y los servicios de emergencia evitó que un incendio declarado este domingo en Santa María de la Vega acabara en tragedia. Aunque la superficie afectada fue reducida, las llamas llegaron a estar peligrosamente cerca de las viviendas del casco urbano, generando momentos de gran tensión hasta que la situación quedó controlada alrededor de las 21.30 horas.
Este fin de semana, Alija del Infantado y Quintana del Marco vivieron una intensa lucha contra el fuego. Dos incendios en La Vizana y otro en terrenos agrícolas movilizaron a numerosos efectivos del operativo contra incendios forestales de la Junta de Castilla y León, con apoyo aéreo incluido. La rápida actuación evitó daños mayores, aunque las investigaciones apuntan a la intencionalidad en uno de los focos.
Más del 60% de los incendios registrados en Zamora en 2024 fueron intencionados, según datos de la Junta. Aunque los fuegos disminuyeron a 63, afectaron a 1.168 hectáreas, y la superficie arbolada quemada aumentó respecto al año anterior. Un 65% de los siniestros se quedaron en conatos, gracias al eficaz operativo.