Los niños de Ribera de la Polvorosa cambiaron ayer pantallas por tierra y palas para participar en una actividad medioambiental organizada por la Junta Vecinal. Durante la jornada aprendieron a plantar árboles y a conocer su cuidado, gracias a una iniciativa pensada para fomentar el respeto por la naturaleza. Los plantones fueron cedidos por la Diputación Provincial de León, en una tarde distinta y muy participativa para los escolares.
Ribera de la Polvorosa ha dado la bienvenida a la Navidad de la forma más entrañable posible: uniendo generaciones, trabajo y altas dosis de cariño. El encendido de su imponente Ramo Leonés marcó el inicio de unas fiestas que este pequeño pueblo del páramo leonés vive a lo grande, gracias a la labor de vecinos que, a base de ganchillo y amor, han creado una decoración maravillosa compuesta por 400 mandalas de colores. Porque en Ribera, la magia de la Navidad se teje entre todos.
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