Confederación inicia la limpieza de emergencia del río Jamuz para retirar tapones y madera calcinada

Las máquinas ya están trabajando cerca de Genestacio de la Vega, extrayendo los árboles quemados por los incendios del pasado verano
|

Foto 4 5 26, 17 34 13
Las máquinas han empezado a trabajar en el municipio de Quintana del Marco, en la parte pegada a Alija

Las enormes máquinas de Tragsa han desembarcado esta semana en Quintana del Marco para iniciar la limpieza de emergencia del cauce del río Jamuz. Estas actuaciones de la Confederación Hidrográfica del Duero se centran en la retirada de árboles calcinados y la eliminación de tapones. Los trabajos dan respuesta a una reivindicación que los ayuntamientos de la zona mantenían activa desde el pasado verano.

La maquinaria pesada –donde destaca una enorme excavadora de orugas con un cabezal desbrozador– ha llegado al término municipal de Quintana del Marco para ejecutar lo que fuentes oficiales de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) definen como un “encargo de la emergencia post-incendios”. 

Se enmarca en la partida global de cinco millones de euros, que comenzaron a ejecutarse en octubre, y que por fin llegan a esta zona. Las labores consisten en tratamientos selvícolas que incluyen la extracción de árboles dañados por el fuego y la limpieza de troncos y ramas calcinados y maleza. El despliegue continuará a lo largo del citado río, abarcando tanto este término municipal —que incluye Genestacio de la Vega— como el de Santa Elena de Jamuz, con sus pedanías de Villanueva y Jiménez, es decir, todo el recorrido en ambos municipios.

Foto 4 5 26, 17 31 26
Contraste entre la margen del río donde ya se ha actuado y el cauce todavía pendiente de limpieza

Lo más significativo de la respuesta oficial del organismo hidrológico es que, además de los trabajos forestales, los operarios están retirando “los tapones en las zonas en las que actuamos”, algo que llevaban tiempo demandando los alcaldes de la zona. 

Así, esta intervención se produce meses después de que el regidor de Quintana, Pedro Crespo; el de Alija, José María Sánchez Córdoba, y la de Santa Elena, Carolina Castro, remitieran diversos escritos a la Confederación alertando de que el estado del cauce tras los incendios suponía un peligro para poblaciones y cultivos por el posible arrastre de cenizas. Sin embargo, no toda la comarca ha obtenido la misma respuesta técnica. En el Ayuntamiento de Alija del Infantado, a pesar de la madera quemada presente en la localidad de La Nora, Confederación considera que “no hay superficie quemada pegada al río” y que, por lo tanto, la zona “no entra en la emergencia”.

 

Múltiples gestiones

En el caso de Santa Elena de Jamuz, la situación del cauce se veía agravada por una tromba de agua previa, en julio del año pasado, que taponó el río a su paso por Jiménez con la caída de numerosos troncos y árboles al cauce. 

Ante este escenario, la alcaldesa mantuvo encuentros con técnicos provinciales, realizó visitas al terreno con empresas del sector y, el pasado mes de noviembre, se reunió con el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz,  arrancándole el compromiso de mediar ante el organismo de cuenca. 

Tras este histórico de gestiones, la llegada de las desbrozadoras forestales ha sido calificada como “la mejor noticia posible” por parte de los regidores de Quintana y Santa Elena, máxime antes de que comience el calor del verano, mientras el paisaje en la zona donde arrancaron los trabajos comienza a mostrar un aspecto notablemente diferente al que presentaba hace apenas una semana.

Foto 4 5 26, 17 32 17
Ramas de la poda amontonadas para su retirada

Comentarios