La mesa del porcino de la Lonja de Zamora ha roto este martes la monotonía de las últimas semanas. Tras casi dos meses de inmovilismo absoluto, y en mínimos históricos, la cotización de los lechones ha registrado su primer movimiento al alza, rompiendo una racha de repeticiones que se mantenía inalterable desde el pasado 16 de diciembre.
La sesión ha dejado una subida de dos euros, fijando el precio del de gran partida en 51 euros por unidad, frente a los 49 de la semana anterior. De igual forma, los lechones de recogida pasan de 43 a 45 euros. Con este incremento, los precios regresan, al menos, a los niveles que marcaban el pasado 9 de diciembre.
Este cambio de tendencia, aunque positivo, debe leerse con cautela. Según fuentes del sector, el repunte no responde a una reapertura del mercado chino ni a un cambio drástico en la exportación, sino a una cuestión puramente estacional. Febrero marca el inicio tradicional del llenado de los cebaderos: los ganaderos comienzan a adquirir animales ahora para que estén listos para el sacrificio dentro de cuatro o cinco meses, coincidiendo con la campaña de verano, cuando el consumo de carne se dispara en toda Europa.
A pesar de esta subida, los precios siguen en una franja muy baja en comparación con los años anteriores, lastrados aún por la autosuficiencia productiva que ha alcanzado China y la amplia oferta existente en el mercado global.
Donde no ha habido cambios es en la mesa del porcino de cebo. La conocida crisis en el sector lleva a repetir precios mínimos una semana más: el Selecto se mantiene a 1,012 €/kg, misma cotización que el Graso, mientras que el Normal sigue anclado en el euro redondo (1,000 €/kg). Las cerdas de desvieje (0,28 €/kg) y el Ibérico (3,03 €/kg) tampoco han sufrido variaciones.
Por último, los tostones también han calcado los precios de la semana pasada, manteniéndose a 25 euros la unidad para los animales de 6 a 8 kilos y a 34 euros para los de 12 a 15 kilos.
Comentarios