Las intensas lluvias registradas los últimos días hacían prever importantes crecidas en los ríos, y el mayor temor de algunos pueblos se hizo realidad. La peor parte de los desbordamientos que se sucedieron este lunes –y que podrían continuar en estos días– se la llevó, sin duda, Jiménez de Jamuz, cuya zona deportiva se vio totalmente inundada por las aguas.
Además del Jamuz –sobre el que no había ningún aviso, y cuya crecida también tuvo consecuencias en otros pueblos–, otros ríos que mantuvieron en vilo distintas localidades fueron el Eria y el Órbigo, tanto para la parte leonesa como para la zamorana.
Resumimos los sucesos más relevantes de esta importantes avenidas registradas este primer lunes de febrero, por ríos de la zona.
Desde primeras horas de la mañana, el agua empezó a recorrer las calles de Jiménez de Jamuz, en la zona más próxima al río, reproduciendo la estampa vivida el pasado mes de julio, cuando una tromba de agua inundaba el polideportivo y las piscinas.
Lo de este lunes fue de tal magnitud que, al cierre de este periódico, no se conocía aún el alcance de las inundaciones, ya que ni siquiera el personal del Ayuntamiento pudo acceder a varios de los recintos para estimar los daños. A simple vista, quedaron inundados el campo de fútbol, el polideportivo, las piscinas y el parque infantil que hay en la zona, además de numerosas calles que quedaron intransitables.
Lo más grave de esta situación es que el Ayuntamiento –que tuvo que realizar una fuerte inversión en reparar los daños de la tromba sufrida en verano– llevaba meses alertando de lo que podría pasar en el pueblo si venía una crecida, dado el estado del cauce del río Jamuz a su paso por la localidad, donde diversos árboles caídos taponan el paso del agua. Tal y como recogió este periódico el pasado mes de noviembre, la alcaldesa se reunió con el subdelegado del Gobierno para pedirle que mediara ante Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para que permitiese limpiar el río, tras varios intentos infructuosos de pedirlo directamente.
Lo curioso es este importante desbordamiento es que sobre el Jamuz no constaba ningún aviso durante el día de ayer, algo que, según fuentes consultadas de la Delegación del Gobierno, se explica porque la estación se sitúa más abajo –concretamente en Genestacio de la Vega–, donde el río, al menos este lunes, no estaba desbordado, si bien anticiparon que probablemente “acabará siendo un aviso amarillo”. Además, desde Delegación del Gobierno aseguraron que, vista la situación en Jiménez, desde Confederación afirmaron que este mismo martes sus guardas fluviales recorrerían el Jamuz “para ver si hay algún taponamiento”.
Un poco más abajo de Jiménez, en Santa Elena de Jamuz, muchos conductores paraban sus vehículos para realizar fotos y vídeos del río, totalmente salido, en la zona del puente, y extendiéndose por toda la zona, sin que fuera posible distinguir dónde comenzaba y terminaba el cauce, dejando totalmente encharcada también la vega de Villanueva de Jamuz.
Continuando el recorrido, el río ya se encontraba canalizado en San Juan de Torres, si bien más abajo, en Quintana del Marco, aunque no llegó a desbordarse, venía tan cargado que no sólo arrastró agua, sino también ramas y algún tronco que hubo que retirar con una excavadora porque quedó atrapado en la zona canalizada que cruza la mitad del pueblo. El alcalde, Pedro Crespo, se cansó de pedir a Confederación permiso para retirar árboles que se habían caído este verano, durante los incendios, lo que explica que pasase esto con la primera riada fuerte.
Sobre el Eria hubo un aviso activo hasta aproximadamente las seis de la tarde, si bien la parte más afectada fue la de la provincia de León. En Castrocalbón parecía que no paraba de subir el agua, desbordando el cauce, pero sin que hubiera que lamentar daños.
Un poco más abajo, en San Esteban de Nogales, el agua inundó el llamado monte de la Chana, una zona que quedó totalmente calcinada con los incendios del pasado verano, lo que hizo que algunos vecinos mostraran su preocupación por la posibilidad de que el agua arrastre la ceniza.
Ya en Zamora, y como es habitual, la vega entre Alcubilla de Nogales y Arrabalde se vio anegada, y los agricultores de la zona temen que pueda continuar subiendo.
Sin embargo, más abajo, en Morales de Rey, donde son habituales los desbordamientos, el Eria discurría muy crecido pero sin llegar a salirse, si bien el miedo existe ya que dan lluvias para todas las próximas semanas.
Es el único de los tres donde el aviso amarillo seguía en vigor esta noche, en la estación de Cebrones del Río. Precisamente en esta localidad, el agua inundó parte de la zona del frontón –donde en verano se abren las piscinas fluviales– y algunos árboles, si bien no llegó a las casas.
Continuando el recorrido del Órbigo en la provincia de León, la crecida obligó al Ayuntamiento de Roperuelos del Páramo a publicar un aviso para recomendar a los vecinos consumir agua envasada, y en caso de utilizar la del grifo, que se hierva previamente. Aunque la captación de agua en el Órbigo está en Valcabado del Páramo, esto afecta también a Roperuelos y a Moscas del Páramo ya que el origen es común para todo el término municipal.
En la unión de las dos provincias, en el puente de La Vizana, con Alija del Infantado a un lado, y Coomonte y Maire de Castroponce al otro, la crecida era evidente, pero mucho menor a la de otros inviernos, si bien a la vista de cómo venía el Órbigo más arriba, habrá que esperar a próximos días a ver cómo se comporta.
De hecho, en Vecilla de la Polvorosa, sí se encontraba este lunes por la tarde totalmente salido, en la zona de los plantíos, donde es habitual que se desborde –por eso la carretera se elevó en su día–. La crecida del agua llamaba especialmente la atención en la zona de la playa fluvial, donde el agua cortaba los accesos e invadía toda la arboleda.
Con esta situación, las previsiones para esta semana no son muy halagüeñas, pues se esperan precipitaciones como mínimo hasta el próximo lunes. Desde la Subdelegación del Gobierno en León piden a los vecinos de las zonas afectadas que extremen la precaución en riberas, vados y zonas inundables.
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, también expresó su preocupación por el estado de muchos ríos, quien aseguró además del riesgo de “inundaciones repentinas”, por lo que pidió máxima precaución y estar atento a los avisos, ya que el “pico máximo de caudales” aún está por llegar, y será previsiblemente el próximo jueves “y podría continuar después”.
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