Los agricultores y ganaderos de los pueblos de León y Zamora se sumaron de forma masiva a las movilizaciones convocadas en toda España por las organizaciones profesionales agrarias, sacando sus tractores a las calles de las capitales para visibilizar la grave situación que atraviesa el sector. Las protestas sirvieron para denunciar el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur y alertar del impacto que tendría sobre el futuro del campo.
El encierro por sorpresa protagonizado ayer en la sede de la Confederación Hidrográfica del Duero por cerca de una treintena de agricultores del Páramo Bajo, respaldados desde la calle por más de 400 compañeros, surtió efecto. Tras horas de tensión, la presidenta del organismo, María Jesús Lafuente, accedió a abrir una negociación este miércoles y reconoció por primera vez la existencia del compromiso político que eximía a los regantes de asumir los costes energéticos del bombeo.
La Junta de Castilla y León y las organizaciones agrarias han acordado reforzar su posición común frente al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al considerar que tendrá un impacto negativo en el sector agroalimentario de la Comunidad. Ambas partes coinciden en la necesidad de garantizar que agricultores y ganaderos compitan en igualdad de condiciones y reclaman reciprocidad, controles efectivos y salvaguardas reales para proteger una actividad clave para la economía, el empleo y la cohesión territorial.
El Gobierno ha iniciado esta semana el pago de 27,8 millones de euros en ayudas directas a agricultores y ganaderos afectados por los grandes incendios forestales registrados en todo el país. Un total de 9.679 profesionales del campo recibirán estas compensaciones sin necesidad de solicitarlas, cumpliendo así el compromiso de abonarlas antes de final de año. Castilla y León es una de las comunidades más beneficiadas, con más de 8,7 millones de euros asignados.