El caso de la vivienda de Rosa, la vecina de Quintana del Marco de 101 años que el pasado sábado tuvo que ser desalojada de urgencia por riesgo de derrumbe, ha entrado ya en los despachos oficiales. Tal y como estaba previsto, el Ayuntamiento de la localidad ha contactado este lunes con el Servicio de Asistencia a Municipios (SAM) de la Diputación de León para dar traslado del problema y que la institución provincial tome conocimiento de la situación de cara a estudiar los pasos a seguir, si bien podrían tardar unos seis meses en resolver la situación, según explicó el alcalde, Pedro Crespo.
A la espera de que se programen los análisis técnicos pertinentes, el pesimismo sobre el futuro del inmueble es evidente. Aunque la casa permanece precintada por motivos estrictos de seguridad, las valoraciones iniciales apuntan a que existen muchas posibilidades de que la edificación, de gran antigüedad, no vuelva a ser habitable de forma permanente y se declare en ruina.
Por su parte, la afectada —que no sufrió daños físicos pero sí una lógica y profunda tristeza por tener que abandonar su hogar de toda la vida— ha cambiado de ubicación tras pasar las primeras horas en casa de un familiar, y se encuentra ya realojada temporalmente en otra vivienda del pueblo, tal y como informa el regidor.
El expediente que ya está en manos de la Diputación detalla el tenso episodio vivido el pasado sábado, cuando una presunta plaga de carcoma terminó por devorar las vigas maestras de madera de la casa.
Fue el propio alcalde quien dio la voz de alarma al 112 al comprobar que la situación —que venía agravándose desde el viernes— se volvía insostenible tras desplomarse por completo el techo de una de las habitaciones.
Aquello forzó la rápida intervención de los Bomberos y la Guardia Civil para evacuar de urgencia a Rosa y a su cuidadora, precintando una vivienda que hoy lunes parece estar más cerca de la ruina definitiva que de ver el regreso de sus inquilinas.
La noticia ha causado gran conmoción en el pueblo, donde Rosa es una de sus vecinas más longevas a la par que queridas por parte de los habitantes de Quintana, que desean que la situación se resuelva del mejor modo posible para la anciana.
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