La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha declarado de forma oficial el estado de peligro medio de incendios forestales en toda la comunidad, hasta el próximo 11 de junio. La decisión viene motivada por el tiempo tan adverso que se espera para los próximos días. El sol y el calor acumulados van a resecar al máximo el matorral, el pasto y las masas forestales, dejando el monte en unas condiciones de extrema vulnerabilidad donde cualquier chispa puede prender con enorme facilidad y propagarse a gran velocidad.
Para los próximos días, y al menos hasta el 1 de junio, la Agencia Estatal de Meteorología prevé un escenario complicado con temperaturas inusualmente altas para la época, que oscilarán entre los 30 y los 33 grados. A esto se sumará un ambiente muy seco, con índices de humedad bajísimos, y rachas de viento que podrían alcanzar los 60 kilómetros por hora en zonas donde se formen tormentas, lo que avivaría con fuerza cualquier foco de fuego.
Aunque a partir del 2 de junio se espera que los termómetros den un ligero respiro, el viento soplará con más fuerza debido a la persistencia del anticiclón, que se mantendrá sobre la península hasta los días 8 ó 9 de junio.
Ante este panorama, la declaración de la Junta activa de inmediato un incremento de la vigilancia y refuerza todo el operativo contra incendios para cortar de raíz cualquier amago. La estrategia de extinción priorizará la rapidez y la contundencia en cuanto se reciba un aviso, enviando de forma inmediata helicópteros y aviones junto a las cuadrillas helitransportadas para evitar que las llamas se extiendan. Para ello, se ha aumentado el personal de guardia entre los agentes medioambientales y los técnicos especialistas, manteniendo retenes de maquinaria y camiones de bomberos activados en todas las bases.
La entrada en vigor de este nivel de riesgo implica también prohibiciones drásticas sobre el terreno. Quedan suspendidas automáticamente todas las autorizaciones que se habían concedido para quemar matorral, pastos o restos agrícolas y forestales, tanto en el monte como en las fincas rústicas situadas a menos de 400 metros de los árboles.
Desde la administración autonómica recuerdan que cometer una imprudencia puede acarrear penas de cárcel y hacen un llamamiento a la responsabilidad de los vecinos para extremar el cuidado en los trabajos del campo y en las salidas al aire libre, pidiendo que se llame inmediatamente al 112 ante el menor avistamiento de humo.
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