La Diputación de León, a través de su área de Transición Ecológica, ha puesto en marcha una línea de subvenciones dotada con 20.000 euros para ayudar a los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes en la lucha contra la procesionaria del pino.
El objetivo principal de esta convocatoria es proteger los espacios públicos urbanos —como parques, jardines, paseos y piscinas municipales— de los riesgos que supone esta plaga tanto para la salud ciudadana como para el entorno natural.
Las ayudas, que pueden llegar a cubrir hasta el 90 % del presupuesto de las actuaciones (con un límite de 1.300 euros por municipio), están diseñadas para financiar una estrategia integral que combina prevención y control directo.
Entre las medidas que los ayuntamientos pueden implementar se encuentran la colocación de cajas anidaderas y trampas de feromonas, así como la eliminación física de bolsones o el uso de tratamientos específicos como inhibidores de crecimiento e insecticidas microbiológicos.
Un aspecto destacado de esta convocatoria es su enfoque educativo, ya que también se subvencionarán acciones de sensibilización y educación ambiental dirigidas a la población. No obstante, la normativa deja fuera de estas ayudas las actuaciones realizadas fuera de los núcleos urbanos, así como la tala completa de ejemplares, priorizando siempre la conservación del arbolado mediante tratamientos menos invasivos.
Los ayuntamientos interesados tienen de plazo hasta principios de junio (20 días hábiles desde el 7 de mayo) para tramitar sus solicitudes de forma telemática a través de la sede electrónica de la Diputación. Las actuaciones subvencionables son todas aquellas desarrolladas desde agosto del pasado año hasta el próximo 31 de julio de 2026, permitiendo así una planificación continua para mantener bajo control esta problemática recurrente en la provincia.
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