La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha actualizado la normativa que regula la formación en el uso profesional de productos fitosanitarios. La nueva orden, publicada este mismo miércoles en el BOCYL, introduce cambios significativos en la gestión de los carnés, buscando una actualización constante de los profesionales en línea con la normativa nacional.
La principal novedad para los agricultores es la incorporación de un curso de reciclaje de cinco horas de duración, que será obligatorio para poder renovar los carnés de uso profesional. En el caso del carné de piloto aplicador, esta formación de actualización se amplía hasta las 20 horas.
Para facilitar este trámite y evitar desplazamientos innecesarios, la Junta permitirá que esta formación se imparta de forma no presencial a través de internet. No obstante, se mantiene la opción de realizar los cursos de manera presencial y se consolida el uso del aula virtual, ese entorno telemático donde alumnos y tutores interactúan en tiempo real.
La norma, que ha sido consensuada con las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAS), también pone la lupa en quién imparte estas clases. A partir de ahora, se redefine el concepto de entidad de formación: solo podrán serlo aquellas que incluyan explícitamente en sus fines la actividad agraria o agroalimentaria.
Asimismo, la Consejería ha aprovechado esta modificación para simplificar los trámites administrativos y dar mayor claridad a los motivos por los que un carné puede perder su vigencia. Por último, el censo oficial pasa a denominarse Registro de Entidades de Formación para el uso profesional de productos fitosanitarios de Castilla y León, centralizando allí toda la actualización de datos y cancelaciones.
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