De forma inexplicable, dos de los municipios más afectados por las inundaciones de este mes de febrero en la comarca han quedado excluidos por la Junta del listado de los beneficiarios de las ayudas extraordinarias aprobadas por el Consejo de Gobierno, publicado este viernes en el BOCYL. Se trata de Santa Elena de Jamuz, término municipal que incluye también Jiménez y Villanueva; y de Quintana del Marco y su pedanía Genestacio de la Vega.
En el primer caso, además de desbordarse por completo el río Jamuz a su paso por Santa Elena, en Jiménez se produjeron nada menos que cuatro inundaciones sucesivas, que causaron “numerosos daños”, tal y como explicaron fuentes municipales. El agua de la crecida no sólo anegó las calles, sino que entró en el cuarto de los motores de la piscina, en el polideportivo, en el campo de fútbol y en otras instalaciones cuya recuperación será costosa, y más para un pequeño ayuntamiento.
Además de daños en instalaciones públicas, muchos vecinos –cabe recordar que también hay ayudas para particulares– han sufrido las consecuencias de las avenidas de los ríos, de forma especial los agricultores, con las tierras totalmente inundadas, como en el caso de Villanueva.
En Quintana del Marco, el desbordamiento del Jamuz arrastró varios troncos que quedaron en medio del pueblo, teniendo que emplear tiempo y dinero en retirarlos, en plena noche, para evitar lamentar daños personales. Además, en esta localidad se cayó un muro como consecuencia de las mismas borrascas. Y Genestacio fue otro de los pueblos afectados fundamentalmente en las comunicaciones con pueblos cercanos, como Navianos de la Vega, que, curiosamente, sí puede beneficiarse ahora de las ayudas al pertenecer a Alija del Infantado, que sí ha sido incluido.
Por lo que se puede comprobar en el listado, parece que ninguno de los pueblos por los que discurre el río Jamuz ha sido contemplado en esta orden de la Consejería de Medio Ambiente, a pesar de que el propio personal de Confederación Hidrográfica del Duero se personó en Santa Elena a verificar los daños.
De hecho, todos los del Órbigo sí figuran entre los municipios beneficiarios, y concretamente en la comarca Alija del Infantado, Cebrones del Río e incluso La Bañeza, por la parte leonesa, así como Coomonte, Maire y Fresno de la Polvorosa, en el lado zamorano.
Otro dato curioso es que, de los pueblos por los que discurre el Eria, unos aparecen y otros no, y entre los que sí están en el listado, algunos realmente fueron afectados y otros se libraron de los desbordamientos. Así, por ejemplo, el documento contempla, en la provincia de Zamora, a Villaferrueña, Santa María de la Vega, Arrabalde y Alcubilla, pero no a los leoneses Castrocalbón o San Esteban de Nogales, pegado este último a los municipios zamoranos. En todos ellos, los daños fueron menores, con la excepción de Morales de Rey, donde el Eria inundó las calles tanto con las últimas riadas como con las de principios de mes.
Aunque la orden de la Junta indica, en su segundo punto, que “el listado establecido en el apartado anterior podrá ser completado con órdenes sucesivas si a ello hubiere lugar”, el malestar en los dos ayuntamientos excluidos era, este viernes, más que evidente.
Adjuntamos algunas fotos de las inundaciones en Santa Elena y Quintana del Marco, con las que a simple vista se aprecia el grado de afectación de ambas localidades, excluidas de entre las que se benefician, desde ya, de las ayudas.
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