Los vecinos de San Martín de Torres no daban crédito a lo que veían sus ojos la tarde de ayer. Mientras los termómetros marcaban unos agradables 23°C, una densa nube oscureció el cielo en cuestión de minutos, descargando una intensa granizada que tiñó de blanco calles y huertos en pleno “bochorno” primaveral.
La tormenta ha descargado con fuerza pasadas las cinco, provocando un contraste térmico casi irreal en el pueblo. “Empezó a llover a las 5:30 y estuvo media hora descargando con mucha fuerza”, subraya María Frades, vecina de San Martín. Según relata, la virulencia se ha notado en las huertas, donde algunos árboles, como sus propios cerezos, han sufrido daños. “Hay zonas que se han inundado con la lluvia y no sé cómo andarán las cosechas, porque ya había mucho sembrado en el campo”, explica.
Uno de los aspectos más curiosos de la breve pero intensa granizada es que no se produjo en otros pueblos próximos, ni siquiera en Cebrones del Río, cabecera del mismo municipio. Sí en cambio cayó piedra también en Valdevimbre, en la comarca del Páramo, bastante alejado.
Para entender este fenómeno, hemos consultado a Santi Parrado, el experto tras Meteo Bedunia, quien ha detallado que se trata de tormentas “muy locales y pequeñas”, lo que explica que el granizo haya castigado con fuerza a San Martín mientras que en otros puntos de la comarca bañezana sólo haya caído agua, y en algunos lugares ni eso, durante esta tormenta.
Este tipo de fenómenos son habituales cuando el aire frío en las capas altas de la atmósfera choca con el calor acumulado en la superficie, que hoy en la provincia de León superaba ampliamente los 20°C.
Aunque la tormenta ha sido rápida, la intensidad del granizo ha llegado a dificultar la visibilidad en las carreteras cercanas. La estampa al caer la tarde en San Martín de Torres era casi invernal en el suelo, contrastando con un ambiente que se mantenía en los 18°C, confirmando que la primavera leonesa no entiende de términos medios.
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