Cuando las inundaciones empezaban a remitir, la borrasca Nils, con rachas cercanas a los 100 kilómetros por hora, dejó su huella este fin de semana en diversos pueblos de la zona, tanto en León como en Zamora.
En esta última provincia, los bomberos tuvieron que retirar varios árboles por caer sobre la vía, poniendo en peligro la circulación. Concretamente, en la carretera provincial ZA-P-1511, en el km 28, a la altura de Alcubilla de Nogales, otro pino se precipitó sobre la calzada, tal y como sucedía hace apenas unas semanas. Se trata de una zona que, como advirtió entonces el alcalde, cuenta con árboles de grandes dimensiones de un área que fue expropiada para ensanchar en su día la carretera, dejando el pinar abandonado.
En la misma carretera, esta vez en el km 7, entre Manganeses de la Polvorosa y Morales de Rey, se cayó también sobre la vía otro árbol que fue retirado por los bomberos de Benavente, que previamente tuvieron que cortarlo con la motosierra.
Por otra parte, en la chopera que hay en Coomonte, llegando al campo de fútbol, y que quedó anegada de agua estos días, el viento tiró una hilera entera de árboles, si bien no se trata de una zona transitada como las anteriores.
Ya en la provincia de León, en Alija del Infantado se cayó uno de los árboles enormes que hay en Ozaniego, y que este mismo lunes fue retirado por el personal del Ayuntamiento, sin que hubiera que lamentar daños.
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