Entre anécdotas sobre la crecida del río y el buen rollo que les caracteriza, los vecinos de Alija del Infantado se despiden de su clase de móvil. El programa “Reto Rural Digital” de la Fundación Orange ha logrado lo que parecía imposible: que el smartphone deje de dar miedo. Marisa, Porfirio, Eva y los demás compañeros ya no solo desbloquean pantallas; ahora ganan autonomía y seguridad, demostrando que la tecnología puede y debe estar al servicio también del mundo rural