Tras 17 días de cierre de la carretera LE-114 por la crecida del río Órbigo, los vecinos de Alija del Infantado y La Nora del Río han llegado al límite. Lo que comenzó como una medida de seguridad necesaria se ha reducido hoy a un charco de apenas dos centímetros, obligando a residentes y trabajadores a recorrer rutas alternativas mucho más largas y peligrosas, llenas de baches y socavones, que complican su día a día.