Las viviendas con hasta tres números diferentes y las calles donde la placa física no coincide con el GPS tienen los días contados en Alija del Infantado. El pleno del Ayuntamiento aprobó este lunes la modificación definitiva del callejero, fruto de un laborioso trabajo de campo para unificar los datos oficiales con la realidad. Esta medida busca acabar con el caos que sufren repartidores y ambulancias, además de corregir los errores en plataformas como Google Maps, donde el desfase con el Catastro generaba situaciones insólitas.